Semillas de Lino
El lino es una de esas semillas que no pueden faltar en tu alacena si buscás bienestar real. Aunque son chiquitas y doradas o marrones, concentran una cantidad de propiedades que barren con toxinas, desinflaman y te cuidan por dentro.
¿Por qué sumarlas a tu alimentación?
- Tránsito intestinal impecable: Son famosas en todo el mundo por su altísimo contenido de mucílagos (fibra soluble). Al entrar en contacto con el agua, barren el intestino de forma suave y natural, siendo el remedio definitivo contra el estreñimiento.
- Corazón y cerebro protegidos: Son una fuente vegetal increíble de Omega-3, clave para mantener las arterias limpias, bajar la inflamación y cuidar la salud cardiovascular.
- Equilibrio hormonal natural: Contienen lignanos, unos compuestos antioxidantes que ayudan a regular los niveles hormonales de forma natural (un golazo total para la salud de las mujeres).
- Piel radiante: Gracias a sus aceites esenciales, ayudan a nutrir la piel desde adentro, manteniéndola más hidratada y suave.
¿Cómo consumirlas?
Con el lino pasa algo muy importante: si te las comés enteras y secas, tu cuerpo no las puede romper y las eliminás exactamente igual que como entraron. Anotá cómo consumirlas bien:
- Molidas - Para absorber el Omega-3: Es la mejor forma de aprovechar sus nutrientes. Compralas enteras y molelas en el momento con un molinillo o licuadora (lo que vayas a usar en la semana) y guardalas en un frasquito en la heladera para que no se oxiden. Así, tu cuerpo absorbe todo el Omega-3 de una. ¡Suman un gustito a nuez riquísimo!
- Remojadas / "Gel de lino" - Para la digestión: Dejá una cucharada de semillas enteras en un vaso de agua toda la noche. A la mañana vas a ver que el agua se volvió viscosa (puro mucílago). Te tomás todo (agua y semillas) en ayunas y es un viaje de ida para activar el intestino.
- El famoso "Huevo de lino" - Ideal para pastelería saludable: Al igual que la chía, si mezclás una cucharada de lino molido con tres de agua y lo dejás reposar 10 minutos, se forma un gel denso. Es el reemplazo perfecto del huevo para ligar masas de budines, panes o galletitas.
- En tus recetas: Sumá el lino molido directo a tus jugos, licuados, bowls de yogur, o espolvorealo arriba de las ensaladas y las tostadas.
Tips: Si te gusta hacer tus propios panes o crackers saludables, sumarle semillas de lino enteras a la masa les da una textura crocante increíble a la corteza y un aspecto superartesanal.